Episodio triple de La Niña continúa y prolonga la sequía y las inundaciones

Episodio triple de La Niña continúa y prolonga la sequía y las inundaciones

Episodio triple de La Niña continúa y prolonga la sequía y las inundaciones

Es probable que el actual episodio de La Niña, inusualmente persistente y prolongado, perdure hasta el final del invierno en el hemisferio norte y del verano en el hemisferio sur.

El primero episodio “triple” de La Niña del siglo XXI, que ha abarcado tres años consecutivos, seguirá alterando la configuración de las precipitaciones y los patrones de temperatura, y agravará las sequías e inundaciones en distintas partes del mundo, según la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

Según los datos del boletín de la OMM El Niño/La Niña, la probabilidad de que La Niña persista durante el período de diciembre de 2022 a febrero de 2023 es de aproximadamente el 75 %, y ese porcentaje se sitúa en el 60 % para los meses de enero a marzo de 2023.

Por su parte, la probabilidad de que, entre febrero y abril de 2023, se instauren unas condiciones neutras en cuanto al fenómeno El Niño‑Oscilación del Sur (ENOS) —esto es, que no se forme un episodio de El Niño ni tampoco un episodio de La Niña— es del 55 %. Ese porcentaje aumenta hasta el 70 % para los meses de marzo a mayo, según los datos del boletín, que se basa en las aportaciones de expertos y en los resultados de modelos de pronóstico de todo el mundo.

Desde 1950 solo se ha producido un episodio triple de La Niña en tres ocasiones

La Niña es un fenómeno que produce un enfriamiento a gran escala de las aguas de la superficie oceánica en las partes central y oriental del Pacífico ecuatorial, además de otros cambios en la circulación atmosférica tropical, a saber, los vientos, la presión y las precipitaciones. Por lo general, tiene efectos en el tiempo y el clima contrarios a los de El Niño, que constituye la fase cálida del fenómeno ENOS.

Si bien La Niña es un fenómeno natural, se está produciendo en un contexto de cambio climático debido a la actividad humana, que aumenta las temperaturas a escala mundial, intensifica los fenómenos meteorológicos hasta niveles extremos y afecta a la distribución de las precipitaciones estacionales.

Crisis humanitaria

“Las condiciones características de un episodio de La Niña se instauraron en el Pacífico tropical en septiembre de 2020 y, salvo breves interrupciones, han persistido desde entonces, pero el efecto de enfriamiento que este fenómeno ejerce en las temperaturas mundiales solo ha sido transitorio y limitado”, afirmó el secretario general de la OMM, profesor Petteri Taalas.

“Los últimos ocho años van camino de ser los más cálidos de los que se tiene constancia, y el aumento del nivel del mar y el calentamiento de sus aguas se ha acelerado”.

A pesar del episodio de La Niña, tanto 2022 como 2021 fueron más cálidos que cualquier año anterior a 2015.

“Este persistente episodio de La Niña está prolongando las condiciones que provocan sequías e inundaciones en las regiones afectadas. La comunidad internacional está especialmente preocupada por la catástrofe humanitaria que está castigando a millones de personas en el Cuerno de África a raíz de la sequía más pertinaz y grave de la historia reciente”, dijo el profesor Taalas.

“La OMM seguirá proporcionando información adaptada al sector humanitario y apoyando sectores sensibles como los de la agricultura, la seguridad alimentaria, la salud y la reducción de los riesgos de desastre. Asimismo, la OMM también está aplicando un nuevo plan de acción, presentado en el marco del 27º período de sesiones (CP 27) en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), para que todas las personas tengan acceso a sistemas de alerta temprana en los próximos cinco años y estén protegidas frente a los peligros relacionados con el tiempo, el clima y el agua”, explicó el profesor Taalas.

Este año, la configuración de las precipitaciones en muchas regiones ha estado marcada por el episodio de La Niña: condiciones más secas de lo habitual en la Patagonia, en América del Sur, y en el suroeste de América del Norte, así como en el este de África, según la versión provisional del informe de la OMM Estado del clima mundial en 2022.

Ha llovido más de lo habitual en África meridional, el norte de América del Sur, el Continente Marítimo y el este de Australia. En el sureste asiático las lluvias monzónicas fueron más intensas y prolongadas fruto del episodio de La Niña, mientras que el Pakistán experimentó lluvias devastadoras en julio y agosto.

Proyección del clima estacional mundial

A pesar del pertinaz episodio de La Niña en las partes central y oriental del Pacífico ecuatorial, en el resto del mundo se imponen de forma generalizada temperaturas de la superficie del mar superiores a la media que condicionan el pronóstico de las temperaturas del aire para el período de diciembre de 2022 a febrero de 2023. Esto contribuirá a que las temperaturas sean superiores a lo normal en las zonas terrestres del hemisferio norte, excepto en el noroeste de América del Norte. El mayor aumento en la probabilidad de que se registren temperaturas por encima de lo normal se concentra a lo largo de la costa ártica de Asia, las regiones septentrionales de América Central, la zona oriental del Continente Marítimo y Nueva Zelandia.

Las predicciones de la precipitación para los meses de diciembre a febrero se corresponden con los típicos efectos de La Niña relacionados con las lluvias.

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