UNSA desarrolla tres nuevas variedades de quinua

*Las semillas se repartirán a universidades y agricultores en Puno, Cusco y Lima para mejorar producción. El Proyecto tiene por finalidad hacer frente a una crisis alimentaria futura derivada del cambio climático, la falta de agua y los cambios bruscos de temperatura.

Un arduo trabajo de investigadores agustinos obtuvo sus frutos al desarrollar tres nuevas variedades de quinua mejorada resistentes al cambio climático, utilizando menos agua y que puede crecer en suelos poco aptos para la agricultura por su salinidad; incluso generaría una mayor producción de grano.

Gracias a este trabajo los investigadores de la UNSA podrán ser fuente de semillas con genética mejorada a través de un proceso tradicional no transgénico. Ahora estas variedades se podrán enviar a universidades y agricultores en Puno, Cusco y Lima donde se continuará con el trabajo de cultivo y entrega a los agricultores.

De esta manera el efecto multiplicador permitirá que estas especies mejoradas ayuden a los agricultores en todo el Perú a obtener semillas más resistentes a plagas, capaces de desarrollarse en suelo salino y con poca agua, además de soportar variación de temperatura y dar una mayor producción.

Participaron del proyecto más de 25 investigadores y agricultores, quienes trabajaron en el proceso de selección; además, se tuvo más de 20 graduados con tesis sobre la investigación de las nuevas variedades de quinua.

El proyecto de investigación se inició en 2012, cuando un equipo de investigadores de la Facultad de Agronomía, liderados por el Dr. Mateo Pocco Pinto, firmaron un convenio de cooperación con la facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Altiplano de Puno y es a través de ese compromiso que se pudo obtener semillas de quinua, procedentes del Banco de Germoplasma de dicha universidad, donde albergan alrededor de 3000 accesiones de quinua.

Con este material se buscó las semillas que más se desarrollaban en las condiciones de Arequipa, con la finalidad de cruzarlas de acuerdo a sus características morfológicas y encontrar nuevas variedades con características superiores a las ya existentes.

Los profesionales de la UNSA cuentan con experiencia en esta labor pues desde 1995, en que empezaron a introducir diferentes cultivares de quinua, con la finalidad de encontrar la adaptación de granos del altiplano en terrenos del distrito de Majes.

“Cultivamos las semillas y en nuestro invernadero se hizo los cruzamientos, tuvimos unas 3 000 plantas identificadas cada una con sus códigos y empezamos a ver cuáles se desarrollaban mejor, para aprovecharlas”, dijo el Dr. Pocco.

Durante el proceso de selección se vio las características de las plantas de quinua y luego con las más aptas se utilizó el polen para colocarlos en otra flor, exactamente en el estigma, que es la puerta de entrada para que de paso a la fertilización y obtener la semilla.

Mateo Pocco explica que el cruzamiento genético se encuentra en su última etapa de validación. El Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA) indica que de acuerdo a la normativa de obtención de nuevas variedades vegetales, estas se deben corroborar en campos comerciales, por ello se hizo en los terrenos de la universidad ubicados en el distrito de Majes con una extensión de casi 3 hectáreas, para proseguir con el trámite de obtentores e inscribirlos en INDECOPI, quienes certificarán la propiedad intelectual de estas nuevas variedades.

Si bien este proyecto de investigación obtuvo sus resultados positivos, este es el inicio para continuar con una línea de mejoramiento genético de la quinua, con la finalidad de afrontar una crisis alimentaria derivada del cambio climático, que lleva consigo la escasez del agua, los cambios bruscos de temperatura y los suelos no aptos para el cultivo.

Características
Un cultivo en Majes demora en promedio 4 meses, la semilla mejorada de la UNSA podrá estar listo en 90 días; sobre la huella del agua, actualmente se produce utilizando 6000 metros cúbicos de agua por hectárea, pero con las variedades de la UNSA se requeriría tan solo 3 500 metros cúbicos por hectárea.

Fuente:. unsa.edu.pe

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *